miércoles, 16 de noviembre de 2016

Carta a un espejo

Entre cartas de papel sin mucho que decir, decidí dar una respuesta.

Me veía frente al tocador y mientras peinaba mi cabello. Conquistaba la ternura y endulzaba la inspiración que tentadora me llamaba a escribir. Mi cepillo viejo, casi como yo, me intentaba hacer llorar, me miraba fijamente como un cadáver y yo abusaba de él. Lo dejé delicadamente y con un poco de desdén, casi con miedo a sufrir como él. Recorría los objetos al rededor y todo esa danza desordenada que son mis pertenencias e intentar no reconocerme en cada una de ellas y en todo el conjunto a la vez, hasta que encuentro algo que no se me hizo familiar pero a la vez muy conocido: Yo. Era ese reflejo de niña boba que toca el espejo como si fuese abrirse al sólo contacto con los dedos, mágicamente. Pues, creo que mientras más lo toco más duro y frío se pone. Observo, ¿cómo un espacio lleno de tanto, puede estar tan deshabitado? Y las ropas negras, una seda de mala calidad y encajes del año de la pera, con un olor a guardado o más bien a escondido u oculto. Con arrugas que ya no son ni mías sino de todos, por todos, rugiendo por dentro la niña se agota, quiere llorar. Y con pesadumbre toco el piso. Veo el remolino del cielo acercarse a mi con cánticos de melancolía como bienvenida. Veo el cielo cada vez más y más cerca con ganas de absorberme, el universo quiere crecer, expandirse conmigo y voy cerrando los ojos, cerrando los ojos y me voy yendo al cielo a ser grande con él.

Cuando te tocan el espejo, hay que atender, la respuesta debe ser pronta y sincera.



jueves, 10 de noviembre de 2016

Un lugar para morir

Siento que se me agota la vida como quien tiene sed y solo traga la última gota en soledad. Yo inhalo mi único y último aliento.

Siento cómo disminuye mi vitalidad y a pesar de lo mano que pueda sonar o verse para otras personas, yo, lo disfruto. Sufrir siempre ha sido parte importante de mi vida, si no, ¿cómo vivir? El dolor es exquisito como veneno y como antídoto, nada más placentero que esta sana y formal droga de dramaturgia. Los párpados se abren y se cierran en ciclos más lentos, más elegantes se hacen los pasos. Y es que a la muerte se llega en calma, no hay prisa y hay que tocarle la puerta como quién pide la mano de una bella doncella. 

Dicen que todos inconscientemente buscamos un lugar donde morir. Y me pongo a pensar en dónde sería mi lugar. Me gustaría desaparecer y que nunca me encuentren. Y es que no habrá lugar para mi supongo, siento que ando y ando y me veo caminar por todos los lugares y no hallo un lugar. Tal vez un bosque, quedarme muerta en la Copa de un árbol, treparía hasta una rama alta y cómoda y descansaría hasta que los gusanos y los pájaros me ayuden a desaparecer. 

Que problema he creado en mi cabeza. No sé dónde morir. Y ahora viviré con el estrés de dónde iré a reposar mis huesos. 

Hay que tomarlo como cosa seria. Uno no puede morirse por ahí no más como si no valiera nada. Hasta la muerte con dignidad. Valiosa ha sido ya la vida, honorable debe ser la muerte.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Microorganismo

Una vez, leí que Dios actúa a costa de todo mal, y que nosotros somos verdugos o víctimas, jueces o culpables, somos los dedos de Dios.

Somos las fichas de un gran ajedrez en el que nadie sabe quiénes juegan. Dicen que uno no puede ser bueno todo el tiempo o acabará corrompido por la mayoría de gente que no lo es. En resumen creo que uno debe mantener un equilibrio ser y no ser,  saber que lado de la moneda ofrecer a la vida en las distintas circunstancias en las que nos posicionamos. Estamos actualmente donde queremos estar, sino, piénsalo profundamente, te invito a meditar. Uno cree que no, unos dirán: quiero irme a Europa, quiero casarme, vivir en la playa, otros; emprender un negocio, estar en mi cama, ir a nadar, etc. Realmente no aspiramos a mucho. Yo escribo desde mi cama, y sé dónde quiero estar. ¿Pero mañana, dónde queremos estar? Uno debe aprender a jugar con Dios, no a serlo. Decir: Dios, déjame ayudarte, no importa qué me pase, si sufro será por ti. (¿Cómico no? Porque me creo atea, pero hablo de Dios. Soy como una reserva de enigmas, digamos que hablo de fuerzas divinas, universales ...en fin, lo que cada uno quiera creer.) Como iba diciendo, ajustarse cada uno la soga no te hace suicida, de todas formas es mejor por decisión que por sorpresa. A los conscientes nos queda bien ese estilo de collar. La recepción auditiva, sensorial, nos hace más atentos, podemos escuchar el aleteo de una mosca a cientos de años luz. Se nos llama visionarios, por eso la gente confía más en nosotros que en cualquiera. Otorgamos la ayuda de Dios. Llevamos la huella digital del mismo impresa en el cerebro. Cuando morimos, volvemos a resucitar. Sabemos que la muerte está besando nuestra sombra, y es ahí donde se debe quedar, invitarla en consecuencia sería un honor a la libertad. Principal escapatoria. 

Acusar y delatar no es lo mismo, un simplón actúa como río y un pregón como piedra. La naturaleza es sabia dice mi vieja, y lo he comprobado. Como un dominó, poco a poco los que son fichas de este fantasmagórico juego se ponen una detrás de otra, como cuando las bailarinas de natación Olímpica y acrobacia van cayendo una a una al agua por estética y dominio, igual Dios, dice mi abuelo, lo hace todo hermoso, hasta las penas, solo el ojo del visionario, de las almas más despiertas pueden observar los actos divinos, aprender o maravillarse. Ya, la vida es una sorprendente maravilla, ¿entonces porque maravillarse a cada rato por las fortunas que nos suceden? Mejor aprender, aprender más y vivir en lo mundano, como un Dios o a su lado. Y si no resulta, hazte el loco. Tal vez ya lo seas. Tal vez ya lo somos. ¿Alguna vez han puesto agua de río en una botella transparente al sol durante días? Somos y debemos aspirar a esa paciencia y a esa caricia, ¿me dejo entender? El sol es como Dios y tal vez sea el único realmente responsable de la vida. Y nosotros somos como agua, siempre fue como nuestra placenta y con la caricia de los rayos que llegan hasta los lugares más recónditos y remotos de la tierra y a veces hasta del alma, emerge la vida. Así es la mano de Dios, comprensible, paciente, es como un abrazo de calor, que dá vida. Todos hasta el final de nuestros días necesitamos vitamina D. 

Extraordinario ¿no? Cómo todo forma parte de un todo, "cada uno es una pieza indispensable del universo", decía Hush Puppy, en la película "Bestias del sur salvaje" de Benh Zeitlin. Todo es como un dominó, un juego, a veces un ajedrez, dependiendo. Al final somos participes de nuestro propio destino, somos el protagonista principal de cada obra maestra y cada una lo es de diferente manera. A los ojos del Sol, nadie pasa desapercibido.

Nadie se escapa de la mano de Dios. Es un hecho.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Detalles inesperados

Hacer de cada acto un ritual, sería un sacrilegio no hacerlo, porque en cada acto, cada sencillo paso es con amor y al amor se le trata como lo que es: religión. Entonces ...todo debe ser ceremonial hasta servirle una taza de té, cada caricia debe ir con ritmo como una danza, besarlo como un sonido que electrize la piel, elegiría un laúd. Y así se hace poesía. Llevando todo lo bello del mundo en actos, en pocas palabras, en miradas, en  caricias en plena pasión todo hacia él como una alabanza. 

A veces mis frases cortas, suelen malinterpretarse como cortantes o frías. No mi noble caballero, son mis sinceros respetos. Siempre he creído que cada momento de nuestra vida o etapa es una obra maestra y debemos caber bien en el papel protagonista. Como cuando estoy con mis amigos, somos roñosos, arrogantes, es una continua guerra de quién hace reír más y la labor más ardua es tomarnos el pelo sin salir lastimados, le llamamos fraternidad es confianza. Entonces ahí está permitido casi todo, sabemos perdonar porque estamos para eso, para sacar los impulsos y reír ser bufones de nuestras propias vidas y experiencias. 

Pero en cambio, con mi esposo no soy, por que no debo ser, sino amo como debo amor, y el amor me prepara un papel, es como lanzarse de un alcantarillado muy alto con los brazos abiertos y los ojos cerrados sabiendo que no morirás pero que el vértigo te cogerá de los nervios, es una prueba muy grande que se vuelve como adictiva. Entonces caes ...caes ...al sonido del laúd, las yemas de tus dedos se vuelven más sensitivas, sientes la piel como sentirías el golpe del mar en tu rostro y en tu cuerpo, y te mojas hasta el alma, te sientes fresco, vital, vivo, la muerte no te asusta, y en esa oscuridad hallar la luz. Bailas, bailas das vueltas dejas el peso de las ropas y las flatulencias, solo eres tú, pura, Santa, hija de Dios, hostia sacramentada, Virgen, madre, mujer, Diosa, y comprendes que la luz eres tú. Sólo al contacto con su piel. 

Y lo demás no se canta, se goza. 

Acercamiento inesperado

Hoy hablé con él un poco rozando la imaginación, sin ser muy delatora. Mantengo el orgullo, soy inquebrantable, a veces eso me hace romper las rodillas y me veo sangrar. Pero tengo tanta suerte que siempre suele pasar cuando llueve entonces la sangre se mezcla con la lluvia y la veo desaparecer más rápido. 

Empezamos discutiendo, provocándonos, como quien busca excusas para acercarse de cualquier forma y a toda costa.

Siento que con él, mi tiempo se ha desconfigurado, que a veces las 3:37 am son en realidad las 7:45 pm y que lo espero llegar de su trabajo y nunca llega, entonces no ceno, no como, no me alimento, muero de sed y así me duermo, todos los días. Luego despierto con sed ...agotada de tanto haber dormido esperándolo, resentida malgeniada, casi grosera. Abandono a mi hijo a la suerte de tres frágiles y nefastas profesoras que le enseñan a no provocarse la imaginación, es matemáticamente inverso a lo que nos pasa de grandes. Por eso reniego cuando la idea no puede parir, reniego al pasado, hemos claudicado. 

Regreso a casa paso por la refrigeradora una y otra vez la abro para ver si mi estómago me manda a comer, pues no y me terquea a pesar de que las tripas canten su abandono desde todas las noches en que lo espero. Me vuelvo a la cama a ver mi cielo imaginario lleno de estrellas todas tienen 5 puntas, intento pensar en un poema, pero siempre me olvidó del castellano, me olvidó de algunas palabras y me propongo a leer cuando sólo me quedo parada viendo mi librero, vuelvo a la cama otra vez y siento que el cuerpo se me seca, voy por un vaso de agua fría que demora una eternidad en llenarse y ni siquiera más allá de la mitad. Bebo, vuelvo a mi cama otra vez. En mi cuarto es siempre de noche, es lo bueno, pero a veces malo, porque estar en la oscuridad siempre es señal de que queremos luz. A veces es tedioso casi frustrante. Me llena de melancolía ya no ponerme triste de otras cosas como antes, ahora solo es él, él, él y mi hijo. Nuestro abandono. Como si lo único que tuviera, es este cuerpo que a las justas desea caminar. Yo ya no estoy aquí hace rato y es que siempre desde que tengo uso de razón he querido irme y dejarlo todo incluyendo el cuerpo que se me dió que no es más que eses y sudor. Mis propias tripas me maltratan, mi propio cuerpo expulsa olorosas piezas de putrefacción. ¿Para que tengo un cuerpo entonces? Si es totalmente dañino para la salud mental. Cómo le explicas a tu hijo que eso que sale de tu ano es mierda y que no sirve para jugar ni para comer o pintar. Que es pura mierda. Cuando uno alcanza la razón caemos en la cuenta del significado y ¿porqué nadie se hace ésta pregunta entonces? Carajo si fuese Dios no daría un cuerpo tan pestilente a mis hijos. Yo no quiero que sepa que somos mierda en buen estado y que a diario nos volvemos peor hasta la mierda y hacernos mierda al fin y al cabo. 

He renegado mucho. Hablaba de él. Yo amo hasta su mierda. Es la verdad, me volvería mierda a su lado no me importa, y espero que a él tampoco. Seríamos lo que siempre fuimos y quisimos ser: un par de mojones jugando al amor y a la lujuria. Tener un poco de compasión nos hizo amarnos hasta la locura. Tal vez hasta el desasosiego. El rojo fue un color predominante; un objeto, su wawa; una palabra, soledad; un sueño, volvernos mierdas juntos hasta el final; una meta, aguantar nuestras imperfecciones, o nuestros olores en todo caso nuestra mortalidad; una frase distinguida, "nada como estar solos y bien acompañados". Lo amo. Ya lo he dicho pero me lo digo a mi. Siempre creí que repetir mucho una afirmación o negación, cualquiera fuese el caso, es símbolo psicólogico de que intentamos convencernos de lo que invocamos, porque no lo creemos  del todo, como ejemplo: <<te amo te amo te amo te amo>>/<<convéncete de que te amo y a la vez quiero convencerme que te amo tanto que no me voy a equivocar y pretender amarte siempre>>. Yo siempre fui más de acciones o escritura. Detalles inesperados... 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La Wawa

Hace 5 años que no toco ni acaricio su piel felpuda y suave, no pude rescatar nada de mi infancia, todo se fue en ella, el abrazo el ombligo, el daño y muchos abismos a los que yo quise por decisión propia saltar, siempre supliqué por amor a costa de lo enfermizo, a costa de todo mar salvaje y de todo desierto. Me perdí llorando entre sábanas ajenas, me perdí respirando. Hace 5 años que no toco mi piel ajena. No soy de nadie pero a la vez fui de todas. Infierno tras infierno, me gustaba el ligero calor que ensordecía las palabras de mi madre que aniquilaba los desdenes de mi padre. He visto cientos de colores por las noches ciegas de mi ciudad, he visto las faldas encogerse con el tiempo y mi miembro crecer con los años. He tomado por asalto el amor muchas veces y caído en rencores que absolutos a mi tragedia nunca dejé ir, por que es lo único que me acompaña. Lo único que me quedaba de mí mismo, lo perdí. Mi refugio, mi casa, mi abrazo y todas mis lágrimas, lo más valioso que  tenía, mi soledad encogida la regalé a quien no merecía. 

Cuántas veces no habré dicho retomar mi infancia y crecer con ella! con ella! solo con ella! Solo Dios sabrá! Muchas veces he pisado fuerte y característico en mi siempre volando siempre desesperado tratando de regresar sin dejar de avanzar, pero equivocado siempre porque el tiempo me consumía y la vejez me atormentaba y mi niño no crecía, olvidado tal vez en la basura o en algún otro lado, nunca me olvidé pero nunca me saqué ni dejar ver mi rostro cansado, llorando ahora solo quiero decir que este espejo no es mas mi espejo, que el que se refleja en él no soy yo soy lo que el mundo hizo de mi y que jamás perdoné mi irresponsabilidad mi desapego con lo fraterno, una unión de mi ser actual que se quedó en el pasado, quero decirme que esa wawa siempre fui yo. 

Que van pasando las lagrimitas y que ya poco recuerdo de dónde me dejé olvidado.