Vuelo hacia la luz como polilla
cuando el aroma de tu perfume
refresca mis caderas y sacude mi vientre.
Persigo las líneas de tus manos pintadas,
porque las necesito para mi,
para llenar este vacío,
para escribirte y no morirme.
Tu paso arsénico geminiano
oscurece el umbral a mi salida
y conduce a los infiernos,
tu respectiva guarida.
lunes, 9 de octubre de 2017
Humo
Te veo hasta en la penumbra,
en los valles solitarios,
en dónde solo te acompañan tus cigarros.
Te veo entre puertas,
entre rejas,
cómo paloma dormida,
respirando tus cenizas.
en los valles solitarios,
en dónde solo te acompañan tus cigarros.
Te veo entre puertas,
entre rejas,
cómo paloma dormida,
respirando tus cenizas.
Sombras
Me cubre el abandono
y las hojas secas del ocaso.
Tímida respiro,
pendiente de tu pasos.
En lo oscuro tu sombra robusta,
se enreda entre mis labios,
que casi casi palpitan,
que casi casi te habitan.
y las hojas secas del ocaso.
Tímida respiro,
pendiente de tu pasos.
En lo oscuro tu sombra robusta,
se enreda entre mis labios,
que casi casi palpitan,
que casi casi te habitan.
lunes, 7 de agosto de 2017
Primitivo
Crucé por ruinas al destierro de un alma perdida y en sus ojos habitaban caballos dormidos.
Tomo nota de las hostias y los perdones de esos días, callados en la silla en los lugares de la vida en cualquier rincón de cualquier alegría.
Abismos en calles sin parada, anduve sola y mal armada, pie por pie, manzana por manzana, comiéndome la sangre seca de mis rodillas, luciendo el oro que dejaba la estela de mis astros. Nadie lo hubiese notado, menos tú. Claro es que si refuerzo la imagen es para resistir y poco preciso sería decir que si grito no estoy gritando, gritan los demás. Que si lloro, no estoy llorando, lloran los demás.
Tomo nota de las hostias y los perdones de esos días, callados en la silla en los lugares de la vida en cualquier rincón de cualquier alegría.
Abismos en calles sin parada, anduve sola y mal armada, pie por pie, manzana por manzana, comiéndome la sangre seca de mis rodillas, luciendo el oro que dejaba la estela de mis astros. Nadie lo hubiese notado, menos tú. Claro es que si refuerzo la imagen es para resistir y poco preciso sería decir que si grito no estoy gritando, gritan los demás. Que si lloro, no estoy llorando, lloran los demás.
miércoles, 5 de julio de 2017
Aunsencia
Incluso ausente, amoroso.
Te quiero como horizonte
Para mi muda gloria.
Tus brazos,
que ciñendo mi vida,
la deshojan.
domingo, 2 de julio de 2017
Soy
Soy cuervo sobre cisne blanco,
alfombra de la Alhambra,
quieto ruiseñor en invierno.
Soy Freya en la montaña
cabalgando sobre mis deseos,
soy lujuria y saciedad en el nombre del perpetuo.
Soy Isis la sanación y el poder.
Soy maga, vibrante energía que renueva tus fuerzas y las mías.
Soy el sándalo de los templos que pasea meditativa.
Soy la diosa, soy volcán,
puedo ser la bruma en tu naufragio
y la malva en tu centro cósmico.
Soy Sekhmet en plena aurora,
soy la venganza, la ira,
soy la ciega, la que desata.
Soy la fiera, soy la experta,
soy la magia de mis puños, el veneno de mis ojos.
Soy Bastet, soy la casa,
la ruina de la selva el óbito en el grito, la serpiente de las ramas,
el rayo que la alumbra, el dolor de su mordida,
el gemido de tu boca, el sudor y tu olor...
Soy la tarotista, soy Afrodita,
soy transformación,
soy la del placer, esta vida; la seducción.
Soy los sentidos, soy los misterios.
Soy la que crea, la que enamora, la que embellece.
Soy la despierta, soy la luz, soy el cielo, soy Nut.
La bóveda celeste, la desnuda de las noches,
soy el trabazón de tus pies con mis pies de tu manos con mis manos.
La luz del último verso, al final del hoy y del siempre.
Soy cuervo sobre cisne blanco,
alfombra de la Alhambra,
quieto ruiseñor en invierno.
alfombra de la Alhambra,
quieto ruiseñor en invierno.
Soy Freya en la montaña
cabalgando sobre mis deseos,
soy lujuria y saciedad en el nombre del perpetuo.
Soy Isis la sanación y el poder.
Soy maga, vibrante energía que renueva tus fuerzas y las mías.
Soy el sándalo de los templos que pasea meditativa.
Soy la diosa, soy volcán,
puedo ser la bruma en tu naufragio
y la malva en tu centro cósmico.
Soy Sekhmet en plena aurora,
soy la venganza, la ira,
soy la ciega, la que desata.
Soy la fiera, soy la experta,
soy la magia de mis puños, el veneno de mis ojos.
Soy Bastet, soy la casa,
la ruina de la selva el óbito en el grito, la serpiente de las ramas,
el rayo que la alumbra, el dolor de su mordida,
el gemido de tu boca, el sudor y tu olor...
Soy la tarotista, soy Afrodita,
soy transformación,
soy la del placer, esta vida; la seducción.
Soy los sentidos, soy los misterios.
Soy la que crea, la que enamora, la que embellece.
Soy la despierta, soy la luz, soy el cielo, soy Nut.
La bóveda celeste, la desnuda de las noches,
soy el trabazón de tus pies con mis pies de tu manos con mis manos.
La luz del último verso, al final del hoy y del siempre.
Soy cuervo sobre cisne blanco,
alfombra de la Alhambra,
quieto ruiseñor en invierno.
martes, 13 de junio de 2017
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El amor es un terreno pedregoso, cambia de forma de color, con cada paso hacia el sol, corres el riesgo de que ni siquiera el sol sea cierto, es un desierto de vientos fuertes, como agota el silbido del silencio, los párpados cargan el tiempo y llevan una luz de aquella mirada cautivadora, que no sabes cuando se apagará y al final poder cerrar los ojos y descansar. Entra en acción el mar que de pronto ahoga, y te encuentras de cabeza en otro mundo donde los ruidos no cesan, y el tiempo se transforma, de los párpados al nudo que se hace al hablar sin hablar, al gritar sin gritar, al respirar sin respirar, solo te queda el suicidio, cercenar la cabeza, desatar el nudo. La pregunta del "porqué" acontece tanto drama con algo tan bello, es irrelevante. Pero si morimos todos, fijemos en quién o en dónde dejamos los silbidos, el eco, los ruidos y esos hermosos y degollanudos nudos.
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